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ANSIEDAD ANTE LOS EXÁMENES Todas las personas sentimos alguna ansiedad al enfrentarnos a situaciones en las que nos jugamos algo importante. Es normal, y hasta bueno, pues nos activa física y mentalmente preparándonos para la acción. El problema surge cuando la ansiedad aparece de forma excesiva y continua, descontrolando nuestros pensamientos y nuestra conducta e impidiéndonos alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto. Los exámenes son pruebas en las que como estudiante tienes que demostrar tu nivel de conocimientos y tu repertorio de habilidades en determinadas materias. Los que experimentan una alta ansiedad a ser evaluados sufren una merma importante en su ejecución. Si esta circunstancia se repite con cierta frecuencia, aparecen entonces sentimientos de desánimo, de desconcierto, que pueden conducir a los estudiantes que los sufren a dejar de presentarse a los exámenes, e incluso al abandono progresivo de los estudios. El problema principal aparece cuando se entra en el círculo vicioso del miedo: miedo a sentir esa ansiedad que te paraliza, anula tu capacidad de actuar y de pensar de forma adecuada, y que se puede manifestar a través de una serie de síntomas a diferentes niveles, como son:
En definitiva, en la situación del examen, el estudiante imagina y experimenta todo lo peor, y esto puede ocurrirle tanto a alumnos brillantes (más bien perfeccionistas y en un ambiente en que sienten que son valorados por sus resultados y no por sus cualidades personales), como a alumnos con un rendimiento más desigual. Y las consecuencias son, como hemos señalado, una merma importante en el rendimiento, aunque no necesariamente el suspenso, y una creciente apatía y desmotivación. Para afrontar este tipo de situaciones de ansiedad, es importante realizar un trabajo previo, anterior al examen, adquiriendo unos buenos hábitos y técnicas de estudio y de planificación del tiempo, y preparándose mentalmente para romper el círculo vicioso de la angustia. Respecto a este último aspecto, te proponemos:
Repetir estos pasos de forma activa con cierta frecuencia ayuda a superar la ansiedad. Pero, en todo caso, no te comas tú solo la angustia, coméntalo con tus padres, con tus profesores, y si ves que no puedes superarla solo pide ayuda a un especialista, para eso estamos. Pedro J. de Haro
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