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Justificación
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Desde los inicios de la humanidad,
los mitos, leyendas, fábulas y cuentos han constituido
una forma esencial de transmisión de valores, conocimientos,
costumbres, creencias y cultura.
El cuento no tiene el carácter sagrado que tenía
el mito, y llega a nosotros normalmente durante la infancia,
mostrándonos modelos de identificación y permitiéndonos
conectar nuestra experiencia personal con la evolución
de la humanidad.
Así incorporamos guiones de vida estrechamente
ligados con los valores familiares, ayudándonos a la
construcción de nuestra propia identidad en relación
con un grupo de pertenencia: nuestra familia y los valores que
priman.
El trabajo con el cuento nos permite reconocer nuestro
guión de vida inconsciente, así como las partes
de nuestra personalidad proyectadas o no reconocidas.
Desde el momento en que empezamos a tomar conciencia
de nosotros mismos, comienza la integración de aquellas
partes de nuestra personalidad que no hemos querido o no hemos
podido ver antes, lo que en definitiva constituye el objetivo
del proceso, ya que nos permite aceptarnos tal y como somos,
estar más cerca de nosotros mismos y, en fin, ser más
completos, más felices.
Te proponemos un trabajo personal, de crecimiento y autoconocimiento
desde lo simbólico, los roles que interpretamos en la
vida y nuestras pautas de conducta no siempre tan conscientes
como querríamos.
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