El Trastorno de Pánico es una enfermedad real, en la que la persona
se siente súbitamente aterrorizada sin ninguna razón aparente. Puede
tratarse con medicamentos y terapia.
Durante estos episodios, llamados ataques de pánico, aparecen también
síntomas físicos como taquicardias, dificultades en la respiración
y mareos. Los ataques de pánico pueden ocurrir en cualquier momento
o lugar sin previo aviso, duran pocos minutos, pero son terribles
para la persona que los sufre. Al final, la persona vive con el
miedo constante a tener un ataque, lo que hace que se aleje de los
lugares donde le ha ocurrido y más tarde, el miedo les controla
de tal manera que ya no pueden salir de sus casas.
Normalmente, los ataques comienzan entre los 18 y los 24 años.
Pueden desencadenarse cuando la persona se ha visto sometida a una
gran presión o cuando ha vivido una situación enormemente estresante,
como la muerte de un ser querido. Es más común en las mujeres que
en los hombres y se calcula que lo padecen entre un 1,4 y un 2,9%
de la población.